Con el regreso de Trump, las relaciones comerciales entre ambos países tambalean, ya que ha amenazado con nuevos aranceles contra los principales socios comerciales, incluido México. Estas medidas podrían subir los precios, reducir la demanda de productos y derivar en una guerra comercial que afectaría las cadenas de suministro globales. Asimismo, la política proteccionista de Trump podría generar tensiones con otros países, reduciendo las exportaciones de EE. UU. y afectando negativamente a sectores como la industria automotriz, que dependen del comercio internacional.
El panorama para las exportaciones mexicanas podría cambiar drásticamente. Más allá de la pérdida de competitividad, México podría enfrentar una recesión económica que afectaría el empleo y las inversiones. ¿Cuál sería el verdadero desafío para México?
Los aranceles y las políticas fiscales de Trump son un recordatorio de la necesidad de diversificar la economía mexicana, fortalecer el Estado de derecho y reducir los costos derivados de la inseguridad.
Aunque las medidas del gobierno de Estados Unidos representan un desafío, también son una oportunidad para que México redefina su estrategia económica y refuerce su posición en el comercio global.
En nuestra encuesta publicada por ALIUS el 73% de los encuestados opinó que México debe diversificar sus relaciones comerciales; de igual manera se les preguntó «¿Qué estrategia cree que México debería priorizar para proteger su economía?» El 20.9% opinó que México debe negociar con Estados Unidos, el 39.1% indicó que se debe diversificar la relación comercial con otros países y el 33.4% piensa que se debe fomentar la producción nacional. Estos temas son puntos clave para visualizar el escenario comercial que México tendrá los próximos años con las medidas que podría implementar el presidente Donald Trump.

