El gobierno de México alcanzó un acuerdo con la administración de Donald Trump para suspender, durante un mes, los aranceles del 25% a las importaciones de productos mexicanos. A cambio, México se comprometió a reforzar la seguridad en su frontera norte, implementando medidas similares a las aplicadas en 2019 durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, cuando la Guardia Nacional fue desplegada en el sur del país para contener la migración masiva.
El anuncio se formalizó el pasado 3 de febrero tras una conversación entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el presidente Donald Trump. Este aplazamiento otorga un respiro a México, en lo que la mandataria considera una oportunidad de «ganar-ganar» para ambas naciones, al menos de forma temporal.
Compromisos entre los gobiernos
Como parte del acuerdo, México enviará 10,000 agentes de la Guardia Nacional a la frontera con Estados Unidos, con el objetivo de combatir el tráfico de drogas, especialmente de fentanilo, así como el flujo de migrantes indocumentados. Por su parte, el gobierno estadounidense se comprometió a colaborar en el control del tráfico de armas hacia México, aunque Trump no hizo mención explícita de este punto en su comunicado oficial, limitándose a celebrar el despliegue de soldados mexicanos.
“Tenemos este mes para trabajar, convencernos entre todos de que este es el mejor camino”, dijo Sheinbaum en su mañanera. “Vamos a poder dar resultados, buenos resultados a su pueblo, buenos resultados al pueblo de México”. Este anuncio es considerado una victoria para el gobierno de Sheinbaum, pero una victoria momentánea, ya que se deberá avanzar en temas de narcotráfico y migración.
“Le expliqué la gravedad de armas de alto poder que llegan de Estados Unidos a México (…) pedíamos que ayudara para evitar el tráfico de armas, estuvo de acuerdo y finalmente insistió en el tema del déficit que tiene Estados Unidos frente a México“ comentó la presidenta de México,
Escenario incierto
A pesar del alivio temporal, el acuerdo no garantiza estabilidad a largo plazo. México deberá prepararse para cualquier cambio de postura por parte del gobierno de Trump si las metas establecidas no se cumplen. Es fundamental que el país refuerce sus condiciones internas en términos de seguridad, infraestructura y políticas públicas para minimizar riesgos.
El panorama no solo afecta a México. Otros países también han sido objeto de amenazas arancelarias bajo las políticas proteccionistas de Trump, quien ha insistido en que la producción debería llevarse a cabo en territorio estadounidense, evitando lo que considera una pérdida millonaria al subsidiar otras naciones.
Percepción pública
De acuerdo con una encuesta reciente de Alius, el 70.6% de los mexicanos califican como positiva la gestión del gobierno en la suspensión temporal de los aranceles. Asimismo, un 49.1% cree que este aplazamiento podría volverse permanente, aunque persiste cierta incertidumbre sobre el desenlace una vez finalizado el periodo de 30 días.

En conclusión, este logro, aunque importante, no es definitivo. Es indispensable fortalecer la relación bilateral mediante estrategias más eficientes para combatir el narcotráfico, gestionar adecuadamente los flujos migratorios y detener la entrada de precursores químicos provenientes de China, así como el tráfico de armas desde Estados Unidos. Solo con una cooperación sostenida será posible consolidar esta victoria inicial en beneficio de ambas naciones.