La elección de jueces, magistrados y ministros a la Suprema Corte de Justicia de México se presenta como un reto democrático sin precedentes en el país. Este 1 de junio, los mexicanos se enfrentarán a una prueba crucial para su sistema de justicia y la participación ciudadana será el factor determinante. Con una estimación de participación de entre el 8% y el 20% por parte del Instituto Nacional Electoral (INE), la necesidad de una campaña de difusión masiva es evidente para motivar a la ciudadanía a ejercer su derecho al voto.
El presente estudio busca analizar los desafíos y oportunidades que representa este proceso electoral, así como el grado de conocimiento y confianza de los ciudadanos en los candidatos y en la reforma al Poder Judicial. Basándonos en la encuesta realizada por ALIUS, que revela un conocimiento limitado sobre la elección y los candidatos, se resalta la importancia de estrategias de comunicación efectivas por parte del INE y los propios candidatos.
A través de este análisis, se pretende ofrecer una visión integral de la percepción ciudadana sobre la elección de sus juzgadores y el impacto que dicha elección podría tener en el fortalecimiento de la justicia en México. Además, se abordan las preocupaciones sobre la confianza en los candidatos electos y se proponen posibles soluciones para garantizar un sistema judicial justo y eficiente.
Este 1 de junio, México enfrenta un desafío significativo en su democracia: la elección de jueces, magistrados y ministros a la Suprema Corte de Justicia. El mayor reto será la participación ciudadana, ya que el Instituto Nacional Electoral (INE) estima una participación de entre el 8% y el 20%. Para enfrentar este reto, se necesita una campaña de difusión masiva por parte de la autoridad electoral que invite a la ciudadanía a votar.
Nuestra última encuesta, realizada por ALIUS, revela que solo el 64.9% de los encuestados tiene conocimiento de la elección de jueces, magistrados y ministros a la Suprema Corte de Justicia. Un 35.1% no tiene conocimiento de la elección que se llevará a cabo el 1 de junio de 2025. Sin embargo, un dato interesante es que el 65.5% de los encuestados piensa ir a votar en esta elección.

Guadalupe Taddei indicó que el tiempo estimado para que una persona emita su voto es de entre 9 y 10 minutos, «desde que un ciudadano entra y sale de la casilla», en contraste con los seis minutos de la elección pasada. Otra diferencia en este inédito proceso electoral es que los candidatos no tendrán representantes de casillas, solo observadores, ya que no cuentan con la estructura para colocar un representante en cada casilla.
Reforma al Poder Judicial: Información y Participación Ciudadana
La reforma al Poder Judicial es una realidad y ahora corresponde a la ciudadanía conocer a los candidatos a jueces, ministros y magistrados, y emitir el voto por quienes consideren que van a desempeñar mejor su cargo, basándose en su preparación académica y experiencia. Actualmente, solo un 27.9% de la ciudadanía tiene conocimiento de alguno de los candidatos, mientras que un 72.1% no los conoce. Por lo tanto, el INE y los candidatos deben establecer una estrategia adecuada para difundir sus candidaturas y ofrecer a la ciudadanía la mejor opción este 1 de junio.

Otro dato importante de nuestro estudio es que el 57.7% de los encuestados no confía en que los candidatos que resulten electos cumplirán con los retos que enfrenta la justicia en México. Solo un 42.3% confía en que los candidatos electos enfrentarán dichos retos. Esta reforma judicial aprobada está encaminada al reforzamiento de la justicia en México, permitiendo que el pueblo elija a sus juzgadores.
La elección de jueces, magistrados y ministros a la Suprema Corte de Justicia de México representa un reto crucial para la democracia del país. La participación ciudadana es esencial, y para lograrlo, se necesita una campaña de difusión efectiva por parte del INE y los candidatos. La reforma al Poder Judicial busca fortalecer la justicia en México, permitiendo que la ciudadanía elija a sus juzgadores basándose en su preparación y experiencia. Sin embargo, la confianza en los candidatos electos sigue siendo un desafío que debe ser abordado para garantizar un sistema judicial justo y eficiente.